Este fin de semana he tenido el placer de disfrutar de dos de las muchas actividades culturales que se han organizado por la llegada de la diáspora a Etiopía. El sábado, un concierto magnífico de Girma Beyene en la sala African Jazz Village del hotel Ghion, que dirige Mulatu Astatke (presente en el escenario), con un ambientazo como en los mejores tiempos en Addis antes del covid.
Hoy domingo, en el cine Alem, la película «ሂሩት አባቷ ማን ነው» (Hirut Abatua Manew?/ Who is Hirut’s father?/ ¿Quién es el padre de Hirut?), de Lambros Yokaris, la primera etíope en amariña, filmada en blanco y negro en 1965 (35 mm.) y basada en el libro homónimo de Elala Ibisa (1964).
El film se produjo en un año (dos meses de rodaje y el resto para sincronizar las imágenes y el audio) y costó doscientos mil birr. Ni el equipo técnico ni los actores cobraron por su trabajo, contribuyeron voluntariamente a la buena causa cultural de rodar el primer film en Etiopía en amárico. El emperador Haile Selassie asistió al estreno en el Teatro Nacional y lo inauguró con un breve discurso (reproducido en el libreto) en el que decía que el futuro de Etiopía sería mejor que su presente y su pasado, con la confianza puesta en aquellos que aprenden o tienen intenciones de aprender del arte y el cine.
La película, de 86 minutos, ha sido recientemente digitalizada (2020) por Addis Ababa City Cinema Houses Administration Enterprise y estrenada estos días (2022).
Es un melodrama muy de esa época, protagonizado por la actriz Abebech Ejigu, que hace de Hirut, una joven de Nazareth (hoy la ciudad de Adama), educada para su tiempo, que se enamora locamente de Gugsa (Alemayehu Asfaw), un reputado azmari o músico tradicional, y se queda embarazada. Un inesperado accidente evitará que se encuentren y Hirut tendrá que criar a su hija como madre soltera entre Addis Abeba y Asmara, pasando por diversas dificultades y presiones sociales y económicas. La casualidad de otro accidente les juntará de nuevo.
La banda sonora, una canción de Tesfaye Gebre que habla de que no hay ninguna mujer como la etíope (ni americana ni francesa), refuerza el tema principal del film, el de la honra de la mujer que, pese a lamentarse de “su error”, consigue salir adelante por sí misma con dignidad.
Más que la trama, me parece un excelente documental de vida cotidiana de la época en las ciudades modernas de Nazareth, Addis Ababa y Asmara (ahora Eritrea): los edificios recién estrenados del Teatro Haile Selassie I (hoy Teatro Nacional), los aeropuertos y aviones de Addis y Asmara, el emblemático edificio redondo del Banco Comercial en construcción, las calles sin apenas coches (excepto algún escarabajo y algún mini), los comercios de Piasa y Merkato, los cafés a ritmo de twist rebosantes de humo, la moda de los vestidos tradicionales o habesha kamis cortos, a la altura de la rodilla…
Me quedo con la escena en la retina de Hirut huyendo de su casa con la maleta en mano y el fondo del campo de cereales etíope.
Otras reseñas de películas etíopes en este blog: Teza y Sost Mazen.
Otras reseñas de películas etíopes en este blog: Hirut Abatua Manew? (1965), Teza (2008) y Sost Mazen (2012).


3 respuestas a “ሂሩት አባቷ ማን ነው (Hirut Abatua Manew?, película etíope de 1965).”
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